Las empresas saben que el asesoramiento en comercio exterior es clave para seguir creciendo.

Las empresas tienen claro que no pueden limitarse a los mercados locales si quieren seguir siendo competitivas. Aquellas empresas que ya estaban inmersas en el proceso de internacionalización cuando comenzó la crisis han superado mejor la mala situación económica, ya que tenían mercados alternativos en los que posicionar sus productos.

Si la crisis ha tenido algo bueno ha sido que muchos empresarios y emprendedores son ahora más abiertos de miras y no se limitan a intentar triunfar en el mercado local, sino que quieren llegar más allá con sus productos y/o servicios.

Buena prueba de ello es que las exportaciones españolas a China se han venido incrementando en los últimos años. En 2014 se exportaron a China 24.018 millones de euros en productos de alimentación y bebidas procedentes de España, lo que supone un crecimiento superior al 7% en comparación con años anteriores.

Las previsiones para 2015 son positivas y los expertos esperan que finalmente las exportaciones españolas a China sólo en el sector de la alimentación y la bebida puedan crecer hasta un 25% en comparación con los datos de 2014.

El comercio con Asia ha estado en constante crecimiento en los últimos años y las previsiones son que siga creciendo en el futuro.

La buena fama de los productos y servicios españoles es una buena tarjeta de presentación, pero no es suficiente cuando se trata de hacer negocios en el extranjero, por ello cada vez más empresas recurren al servicio de asesoramiento en comercio exterior.

Los asesores en comercio exterior son profesionales con un amplio conocimiento de determinados mercados. Contar con los servicios de este tipo de expertos supone para las empresas una importante inversión, pero dado el valor añadido de este tipo de servicios, se trata de una inversión que es rápidamente recuperable al desarrollarse la internacionalización de una forma más rápida y con mayor probabilidad de éxito.