almacenaje

La logística ha sido, es y será siempre, un servicio totalmente esencial para que las mercancías y los productos puedan llegar a su destino.

A través de los servicios logísticos y el transporte las materias primas llegan desde el productor a un intermediario que actúa como proveedor y vende esa materia prima a empresas que la usan en sus procesos industriales a fin de crear un producto que una vez que esté finalizado deberá ser trasladado hasta el punto de venta. En cada fase del proceso de producción se necesita de servicios logísticos para almacenar y/o transportar la mercancía de un punto a otro.

La logística, entendida como el conjunto de medios necesarios para llevar a cabo un determinado proceso, es un factor imprescindible a nivel económico y social. Su importancia es tal que puede influir incluso en el crecimiento demográfico.

Cuando se trata de crecimiento demográfico se puede hablar de crecimiento logístico y exponencial, como muestra de lo importantes que son los recursos y lo necesario que es que esos recursos lleguen al ser humano.

El crecimiento exponencial se produce cuando la tasa de nacimiento es continua a lo largo del tiempo y no se ve obstaculizada por la falta de recursos. La abundancia de recursos no suele ser lo habitual, por lo que muchas sociedades tienen hoy en día lo que se conoce como crecimiento logístico, que es aquel en el que la tasa de población se ve afectada por la falta de ciertos recursos. En este tipo de sociedades la tasa de población suele crecer de forma exponencial hasta que llegado un determinado momento los recursos comienzan a escasear y entonces comienza el crecimiento logístico, es decir, un crecimiento acorde con los recursos de los que se dispone.

La logística por tanto tiene tal importancia a nivel global que puede afectar incluso a la forma en la que se comportan las sociedades, por ello el objetivo a nivel mundial es conseguir sistemas logísticos cada vez más eficientes.