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Uno de los objetivos que se ha marcado la Unión Europea a corto plazo es conseguir una mayor eficiencia energética en el transporte de mercancías, reduciendo el consumo de combustibles fósiles y con ello la emisión de partículas nocivas a la atmósfera.

Los primeros cambios se producirán el 1 de septiembre de 2015, fecha fijada por las autoridades de la Unión Europea para que los fabricantes que venden sus vehículos en los países de la Unión respeten los límites que establece la normativa Euro 6, que determina que los vehículos no podrán emitir más de 80 mg. de NOx (óxidos de nitrógeno) por kilómetro. Además de aquí a 2021 los fabricantes de vehículos deberán adaptar sus productos para que la emisión de CO2 (dióxido de carbono) a la atmósfera no supere los 95 gramos por kilómetro.

Esta normativa afectará a los fabricantes de vehículos de cualquier tipo, pero especialmente a los fabricantes de camiones.

Ante este panorama el diésel seguirá siendo el gran protagonista cuando se trata de transporte de mercancías por carretera. Desde el Automóvil Club Alemán han destacado que los motores diésel modernos consumen hasta un 25% menos de combustible, lo que supone una mayor eficiencia energética al poder hacer más kilómetros con el mismo depósito y una reducción del CO2 emitido a la atmósfera que puede ser de hasta un 15% menos en comparación con un modelo de gasolina.

La necesidad de contar con vehículos nuevos con motores más eficientes para poder cumplir con la reducción de emisiones de gases nocivos a la atmósfera que exige la Unión Europea, ha hecho que representantes del sector como la Asociación de Fabricantes Europeos de Automóviles entre otros hayan remitido una carta a la Comisión, el Congreso y el Parlamento Europeo pidiendo la adopción de medidas que ayuden a las empresas a renovar de forma paulatina sus flotas de camiones.