Gestión de mercaderías y métodos de almacenamiento

Claves para la gestión de mercancías y métodos de almacenamiento

El almacenaje y la logística son dos piezas clave en el engranaje de la gestión de mercancías. Las escalas y el tipo de producto determinan y al mismo tiempo dependen de un buen conocimiento de la gestión del stock.

Las tendencias de negocio cada vez más orientadas a las transacciones online, al mismo tiempo complejizan la manera en las empresas acopian y gestionan sus productos, por lo se requiere conocer en más detalle los mejores métodos de almacenamiento para cada tipo de industria.

¿Qué tipo de almacenamiento es el mejor para mi mercancía?

Los almacenamientos varían en función del espacio físico disponible para ello. No todas las empresas cuentan con depósitos propios, unas por falta del recinto o disponibilidad del entorno, otras por el costo de mantenimiento que el espacio mismo demanda.

Por uno u otro motivo, tarde o temprano, muchas compañías tercerizan el almacenaje y logística a empresas especializadas que garantizan seguridad y experiencia en el manejo de productos acopiados.

Los tres principales tipos de almacenamiento son:

Apilamiento: el cual depende de la resistencia de la mercandería y el embalaje cumple un rol fundamental para proteger el material y mejorar la estabilidad de los bloques.

En estantería: cuyas características estructurales determinan la forma, capacidad y resistencia de carga, así como la forma de rellenarlas con equipamiento manual o mecánico.

En bloque al piso o a granel: utilizado para mercaderías que por su fragilidad, dimensiones o tipo de embalaje, no se pueden almacenar en palets.

Sistema de gestión del almacenaje

La elección del tipo de almacenamiento está estrechamente vinculada a la dinámica de comercialización o el tipo de distribución. Los dos más característicos son: el método FIFO y método LIFO.

El método FIFO refiere a “primero en entrar, primero sale” y es principalmente utilizado para productos perecederos. La tratarse de un almacenamiento dinámico, el tipo de almacenamiento suele ser en estanterías, en algunos casos con sistemas de rodillos automatizados para facilitar el acceso a los palés según el orden en el que ingresaron.

El método LIFO refiere a “último en entrar, primero sale” y permite el máximo aprovechamiento de espacios reducidos según las características de los productos y el embalaje.

La digitalización de los canales de comercialización está acaparando una creciente demanda de  métodos de almacenamiento eficientes, por lo que son clave en la competitividad.