Hoy en día el almacenaje de mercancías es un proceso en el que cada vez tienen más importancia diferentes herramientas y tecnologías.

Una de las herramientas más importantes en los almacenes son los equipos de movimiento. Estos dispositivos permiten a los trabajadores del almacén desplazarse de un lugar a otro de las instalaciones transportando a la vez cantidades importantes de mercancía.

La herramienta más básica es la transpaleta. Se trata de un medio mecánico capaz de elevar y transportar palés. La transpaleta manual se eleva y mueve a través de la fuerza que ejerce el mozo de almacén. Estos dispositivos son fáciles de manejar y apenas necesitan mantenimiento, pero para que su uso sea efectivo es necesario que los suelos del almacén sean lisos.

Otra herramienta común en el almacenaje de mercancías son las carretillas. En la actualidad las más usadas son las carretillas retráctiles, que permiten variar el centro de gravedad de la carga, de manera que este vehículo puede maniobrar en pasillos de tamaño reducido.

El uso de apiladores también es bastante frecuente en los almacenes. Se trata de dispositivos muy similares a una transpaleta, pero que incorporan además un mástil que permite elevar los palés. Existen apiladores de tracción y elevación manual, apiladores autopropulsados y apiladores mixtos.

Estas herramientas son las más habituales, pero también existen otros sistemas de almacenamiento que permiten automatizar todavía más las labores de almacén. Un ejemplo de ello son los almacenes autoportantes, en los que las estanterías forman parte de la estructura del edificio y que se usan frecuentemente en labores de almacenamiento muy automatizadas.

Una de las últimas novedades del sector son los sistemas de almacenamiento miniload. En estos casos la automatización es total y la mercancía se almacena a través de cajas o bandejas que se encargan de mover unos transelevadores para llevar la mercancía hasta su lugar de almacenamiento o hasta la persona que prepara los pedidos.