cuarta revolución

A lo largo de la historia se han producido diversas revoluciones industriales que han cambiado el mundo conocido. A finales del siglo XIX la primera revolución industrial se produjo gracias a la máquina de vapor y el ferrocarril, a principios del siglo XX la producción en masa se convirtió en la nueva revolución y a finales de ese mismo siglo Internet y las nuevas tecnologías cambiaron de nuevo la forma de trabajar en todo el mundo.

Ha pasado apenas una década y media desde que terminara el siglo XX y los expertos ya hablan de que la cuarta revolución industrial está en ciernes. Una revolución que va a afectar de forma notable a los medios productivos gracias a instrumentos como los drones, las impresoras 3D o los robots.

Las impresoras 3D son capaces de fabricar prácticamente cualquier cosa con tan sólo incluir unos parámetros en las mismas y hacerlo además de forma muy rápida. En un futuro no demasiado lejano estas impresoras podrían afectar al mundo del almacenamiento tal y como lo conocemos hoy en día ya que en determinados sectores ya no sería necesario que las empresas tuvieran un determinado stock, sino que podrían fabricar sus productos casi de forma instantánea.

En la actualidad el coste de la impresión en 3D es todavía demasiado elevado como para que resulte rentable para las empresas, pero a medida que la tecnología avanza también su precio se hace más accesible, lo que lleva a los expertos a augurar una presencia masiva de estos elementos en las principales industrias de todo el mundo en un plazo de tiempo más breve del que puede parecer a simple vista.

Pero no sólo las impresoras 3D revolucionarán el mundo del almacenaje, también lo harán los robots, que ayudarán a preparar los pedidos de forma más rápida y eficiente.