Los drones o aviones no tripulados están ganando una creciente popularidad en algunos sectores empresariales y sus usos son cada vez más diversos. Mientras que los bomberos los usan para sobrevolar zonas incendiadas y revisar que no queden rescoldos que puedan reavivar un incendio, las ONG se plantean su uso para repartir ayuda humanitaria.

Los drones afianzan su posición en la logística, estos aviones no tripulados están ganando un gran protagonismo y algunas empresas ya están realizando pruebas para hacer sus entregas de paquetería.

La logística urbana es una de las áreas más complejas dentro del transporte y la logística ya que para los camiones resulta cada vez más difícil acceder a las grandes ciudades. Las empresas deben recurrir a camionetas de reparto que en muchas ocasiones ven mermada su eficiencia por problemas tan habituales en las ciudades como los atascos.

Frente a esta situación los drones se perfilan como un elemento clave para agilizar la logística urbana, permitiendo en un futuro no demasiado lejano que las empresas hagan llegar los productos a los destinatarios de una forma fácil y rápida, lo que podría suponer un impulso todavía mayor para el e-commerce.

Pero todavía queda mucho camino por recorrer y será necesaria una completa regulación del uso de este tipo de aparatos en las ciudades, donde su vuelo a baja altura puede llegar a interferir con el tráfico de vehículos y de personas.

Por el momento las empresas del sector logístico se están dedicando a comprobar la eficacia que podría tener el uso de estos dispositivos en la logística urbana y los costes que supondría el mantener en óptimas condiciones una flota de aviones no tripulados.

Mientras tanto los interesados en trabajar en este sector están tomando clases para aprender a manejar estos aviones ya que para ello se requiere de una licencia especial.