El sector de la empresa de transporte de mercancías por carretera tiene un gran peso en la economía española y es que gran parte de los movimientos de mercancías de un punto a otro de la Península Ibérica se realiza a través de camiones.

El tema de la contaminación ha estado en la palestra estos últimos días y es que debido a la falta de lluvias en algunos puntos de España los niveles de contaminación en las grandes ciudades han estado por encima de lo recomendado.

En España y Europa cada vez más ciudades establecen planes y programas para ayudar a reducir los niveles de contaminación y esos planes afectan en mayor o menor medida a la empresa de transporte.

Una de las últimas medidas en materia de protección del medio ambiente que guarda relación con el transporte de mercancías se ha adoptado en el puerto de Cádiz. El puerto ha sido equipado con un sistema lava-ruedas que será de uso obligatorio para todos los camiones que entren a cargar y descargar al puerto.

El objetivo del lava-ruedas es eliminar las partículas procedentes del tráfico rodado pesado, mejorando así la calidad del aire en las inmediaciones del puerto.

Además del sistema lava-ruedas el puerto de Cádiz ha adoptado otras medidas para una mayor protección del medio ambiente como la implantación de un conjunto de buenas prácticas en las operaciones de carga y descarga de buques.

Dos veces al año se lleva a cabo un control de las emisiones para evaluar si las medidas adoptadas están dando sus frutos y para evaluar la posible adopción de nuevos mecanismos para limitar las emisiones. La instalación del lava-ruedas se debe precisamente a esos análisis y es que en ellos se detectó que muchas de las partículas nocivas en el aire provenían de la circulación de vehículos pesados.