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La logística es un sector que debe estar siempre en constante cambio para poder hacer frente de forma rápida y eficiente a las nuevas demandas de empresas y consumidores.

Hace mucho que quedaron atrás los tiempos en los que los que todos los almacenes de logística se gestionaban prácticamente igual. Hoy en día la gran variedad de mercancías que se mueven en el mercado hacen que la logística deba ser mucho más dinámica y con una mayor capacidad de adaptación a las necesidades de cada cliente y es que no necesita los mismos servicios logísticos una empresa que está especializada en el sector farmacéutico que una empresa que se dedica a la venta online, por ejemplo.

La aparición de un número cada vez mayor de empresas que necesitan encontrar en el área logística un socio estratégico que les permita atender con una mayor calidad a sus clientes, ha dado lugar a que las empresas de logística hayan tenido que enfrentar en los últimos diez años nuevos retos.

Si las nuevas demandas de los clientes son un gran reto, otro de los grandes retos que ha enfrentado la logística en los últimos tiempos han sido los avances tecnológicos.

Cada día existen un mayor número de tecnologías que permiten a las empresas del sector logístico agilizar su tarea y prestar un mejor servicio a sus clientes, pero la implantación de este tipo de mecanismos requiere en la mayoría de los casos de una fuerte inversión económica tanto en los nuevos sistemas tecnológicos como en la formación de los empleados que deben usar esas nuevas tecnologías. Reto que se ha complicado en los últimos años debido al descenso de recursos económicos en las empresas por efecto de la crisis.

El escenario económico ha sido responsable de más retos a los que han debido hacer frente las empresas logísticas. Al disminuir la financiación de las empresas y el dinero del que podían disponer, las empresas se han hecho mucho más exigentes en cuanto a la gestión de su inventario: no disponer de mercancía suficiente puede suponer una pérdida de dinero, pero la pérdida es todavía mayor si el inventario es excesivo.

Esta circunstancia ha provocado que las empresas de logística hayan tenido que colaborar más estrechamente con sus clientes para poder optimizar al máximo su inventario, estableciendo sistemas de envío mucho más flexibles y dejando un tanto de lado el tradicional envío de camiones cargados con mercancía de un solo cliente e impulsando en cambio el sistema de paquetería.