Cross Docking

En el sector logístico la reducción de costes y la reducción de tiempos de entrega son dos de las claves para conseguir un servicio más eficiente para el cliente. En la consecución de un servicio más eficiente tiene mucho que ver el cross docking, una práctica que aumenta la ventaja competitiva de las empresas y acelera los procesos logísticos.

En el cross docking la preparación del pedido se lleva a cabo sin colocar la mercancía en el stock y sin operación de picking, de manera que los productos son recibidos en una plataforma de alistamiento y no son almacenados sino que se procede directamente a preparar esos productos para que sean enviados a su destino de la forma más inmediata posible.

Hay dos tipos de cross docking. En el cross docking predistribuido las unidades a repartir llegan organizadas al encargado de distribuirlas y no requieren de ningún tipo de manipulación adicional, por lo que se puede proceder directamente a su reparto.  En el cross docking consolidado las mercancías recibidas se manipulan de forma que constituyan nuevas unidades antes de ser enviadas a sus destinos.

 

En una estrategia de cross docking el tiempo de almacenamiento es inferior a 24 horas y hay un flujo continuo de pedidos que reporta tres importantes ventajas: un mayor ahorro de costes al no tener que realizarse inventario, un transporte más rápido y a bajo costo y un mejor soporte a las necesidades de los clientes ya que pueden recibir antes la mercancía que necesitan.

 

En general el cross docking agiliza los flujos de productos a través de los puntos de almacenamiento y alistamiento, mejorando la eficiencia y la velocidad de los procesos logísticos, lo que a su vez se traduce en un mayor ahorro de costes ya que en el sector de la logística el tiempo siempre es dinero.