Transporte de productos perecederos y a temperaturas controladas

Transporte de productos perecederos y a temperaturas controladas


El transporte a temperaturas controladas, en particular en lo que respecta a alimentos, sean ultracongelados, congelados, frescos o perecederos, supone un reto para la gestión logística y las empresas de trasporte.

El transporte de productos frescos, tales como carnes, frutas y verduras, requieren de ambientes controlados tanto en el transporte como en el almacenaje, a fin de evitar la multiplicación micoorganismos, bacterias o evitar su maduración.


Tipos de vehículo para el transporte a temperaturas controladas

Garantizar la seguridad de los alimentos supone el cumplimiento de normas reguladas por el Acuerdo sobre Transportes Internacionales de Mercancías Perecederas (ATP), que determina las unidades especiales o tipos de vehículo, sus especificaciones y control.

Unidad isoterma: se trata de un vehículo cuya caja o habitáculo de carga está constituido por paredes aislantes (incluyendo puertas, piso y techo) lo que limita el intercambio de temperaturas entre el interior y el exterior. Se distinguen también en dos sub-categorías: normal y reforzada.

Unidad refrigerante: un vehículo isotermo que, con ayuda de una fuente de frío(distinta de un equipo mecánico o de absorción, permite bajar la temperatura interior de la caja vacía y mantenerla luego con una temperatura media de entre 30° C y -20°C según las cuatro clases en las que se subdivide esta categoría (A, B, C o D).

Unidad frigorífica: se trata de vehículos isotermo provistos  de producción de frió individuo o colectivo que permite bajar la temperatura interior y mantenerla de forma permanente, según la clase (A, B, C, D, E o F) de 12 a -20°C.

Unidad calorífica: es un vehículo isotermo que permite elevar la temperatura en el interior de la caja y mantenerla durante doce horas sin repostar a no menos de 12°C, según dos clases (A y B) hasta 20°C.

Claves para el transporte a temperaturas controladas

Toda la logística de alimentos supone, ante todo, mantener la cadena de frio. No se trata solo de enfriar sino de mantener la misma temperatura a lo largo de todo el proceso y hasta que el producto llega al consumidor final.

Para llevar un correcto control de las condiciones el vehículo debe contar con un dispositivo controlador de la temperatura en el habitáculo de carga, a fin de regular y establecer el entorno adecuado antes de proceder a la carga de la mercancía.

El control del tiempo es fundamental, ya que resulta imprescindible realizar todas las operaciones de carga, descarga y traslado en el menor plazo posible, tanto para garantizar la calidad e integridad del producto, como para optimizar los costes de la operación.

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