almacenaje

Entre las principales ventajas de la externalización del almacenaje destaca el ahorro económico que conlleva.

Aunque este es el principal beneficio no es el único. Simplificar la gestión, ganar en flexibilidad y tener un mayor control sobre los costes es fácil con la externalización del almacenaje. Esta alternativa ofrece interesantes ventajas para las empresas que opten por trabajar con un operador logístico. Los distintos servicios permiten adecuarse a cada cliente ofreciendo un almacenaje a medida. Un servicio profesional que se adapta a todas las necesidades de cada cliente. Las principales ventajas de la externalización son:

Ahorro en los costes y el espacio
Contratando a una empresa para llevar a cabo el almacenaje, podemos prescindir del almacén con la considerable ganancia de espacio que puede ser destinado a otras áreas de la empresa, así como los costes fijos de personal y local destinados a almacenaje. Delegar todos los procesos de recepción, almacenaje y expedición de mercancías conlleva una reducción de costes y de espacio. Aumenta la rentabilidad y competitividad. Contratar a un operador logístico permite dedicarse a los aspectos fundamentales del negocio más libremente.

Aumento de la rentabilidad
Puede pasarse de costes de almacenaje fijos a variables pagando en función del volumen, cosa que no es posible trabajando con un almacén propio. Es posible evitar grandes inversiones en capital al beneficiarse de trabajar con profesionales del almacenaje y la logística con amplia experiencia contrastada en el sector. Están especializados y tienen sus procesos optimizados. Esto también hace que disminuya el riesgo.

Conocimiento exacto de los costes de logística
Agrupando todos los gastos de logística y almacenaje en una única factura, la elaboración de presupuestos se hace más fácil, aligerando la gestión y evitando errores derivados de la misma. Además, delegar la logística y el almacenaje reporta interesantes beneficios fiscales.

Reducción de los tiempos
La empresa contratada se encarga de gestionar el almacén, los recursos necesarios, el inventario y todo lo que conlleva los servicios de almacenaje, recepción y expedición de mercancías. Menos dinero y menos tiempo invertido en labores de almacenaje, realización de inventario y eliminación de contratación de personal para el almacén. Más tiempo y espacio disponible para la actividad principal de la empresa.

Como acabamos de ver las ventajas para las empresas o emprendedores son múltiples y variadas. Además de suponer un ahorro económico se gana en flexibilidad mejorando la capacidad de reacción a los cambios del mercado. La reducción de costes fijos, volviéndolos variables, mejora la rentabilidad. Es posible conseguir un aumento de la calidad de los servicios a los clientes mejorando la oferta existente aprovechando los almacenes del operador logístico. Gracias a la red del operador de logística contratado puede llegar a nuevos mercados aprovechando al máximo la distribución.